viernes, 4 de abril de 2008

Responsable de Área

Es curioso pero cuando una persona llega a un cargo de responsabilidad o le ponen al mando de un grupo, la idiotez intrínseca al ser humano se le sube a niveles no compatibles con el raciocinio, incluso con la vida.
La frase viene a cuento de un encargo que me realizó mi jefe (él no es la razón de dicha frase) que me dispuse a realizar aunque arrugué el morro en señal de disconformidad. La cuestión era fijar una canaleta al suelo, llena de cables conectados y funcionando y con gente pasando constantemente y empujándome para hacer más facil la operación, con silicona y embridar una serie de cables que habían quedado sin fijar, aunque en una posición que no molestaban y que, si no se tocaban, no generarían ningún problema. Aún así, ya sabía que habría que embridarlos en cuanto tuviera un rato disponible.
En la tarea de siliconado me encontraba yo, en una posición poco decorosa y sudando la gota gorda cuando, tras un duro esfuerzo de ajuste de cables cortos que levantaban la dichosa canaleta, dí por finalizado el ajuste de la pieza, eso sí, lo mejor que pude o supe. He de decir, antes de que salte la liebre, que esa es una tarea para la que no me contrataron y para la que no estoy NADA preparado. Dios no me guió por el camino del bricolaje, soy un auténtico manazas y bastante torpe en esas lides.
Además, se supone que hay gente en la plantilla que se dedica a esos menesteres, pero ya nos hemos dado cuenta de que recurrir a ellos es sentarse a esperar en el desierto. Me disponía a embridar los cables y, llegando al puesto en cuestión, me encuentro con que ya estaban embridados y bien colocados. Inmediatamente se acercó el supuesto responsable del área y, fijándose en lo que estaba mirando, me espetó con toda su inquina y ganas de tocar lo que no suena:
- Ya que no veníais, lo he hecho yo mismo. No se puede decir que en media hora bajas y tardar cuatro días.
Bueno, primer balazo, directo al estómago, para desangrar y que siguiera sufriendo. Debía intentar explicar a este especímen que las tareas que tengo encomendadas suelen tener una importancia mayor para el resto de usuarios que dejar bien colocados unos cables.
- Pues te lo agradezco, me has ahorrado un tiempo precioso, pero debo hacerte notar que ésta NO es mi labor. Aún así, nos esforzamos por cumplirla.
- ¿No es tu labor?¿Y entonces quién tiene que hacerla?- me preguntó con tonillo desafiante y burlón.
- Pues los electricistas, que son los que tienen el material y las herramientas adecuadas para realizarla. Alguien de Informática no las tiene.
- Pues vaya actitud...- me soltó, y sin dar tiempo a mi contestación, se giró y se marchó a su sitio.
En esa situación y, visto que le importaba un comino lo que le pudiera decir, recogí tranquilamente el material que me habían dejado los almaceneros de electricidad y me marché sin despedirme.
Regresé al Departamento de Informática con un rebote "del quince", cargado como una mula y jurando para mis adentros en arameo. Encima eso, te tienes que buscar la vida para realizar una labor que no es la tuya, dejas de hacer otras cosas que son más necesarias para la organización por atenderles, sólo por cumplir las indicaciones de tu jefe que sabe que, aunque eso no es prioritario, lo tenemos que hacer nosotros, vas a buscar material exactamente al sitio donde están los que deberían hacer esa labor, la realizas en unas condiciones que ya ya y te despachan con desplantes y malas formas. Parece ser que todo lo que lleve cables y/o teclas es labor de los de informática. Incluso las tareas de ergonomía y de adecuación del entorno laboral para los operarios también son cuestión informática. Pero eso, aún siendo agobiante, no es lo peor. Lo peor es que encima no te demuestran el más mínimo respeto, la más mínima educación y te desairan mirándote por encima del hombro.
Deconozco el nivel de preparación del individuo en cuestión, pero supongo que no pasará más allá de una secundaria justita (y si tiene educación superior, la disimula muy bien). Lo que sí conozco es su nivel de educación y comportamiento y, ése es nulo. Si ya lo decía el sabio, cuanto más sabes, más humilde te vuelves. Espero llegar algún día a acercarme a ese dicho.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya te vale. Demasiado profundo...
Trabaja la simplicidad.
"Tú jefe" ¡Eres tú!

Todos eramos ángeles antes de caer.